Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mueve en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras manos egoístas manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.
Las flores son arena y los niños son hojas,
y su leve ruido es amable al oído
cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
cuando besan el fondo
de un hombre joven y cansado
porque antaño soñó mucho día y noche.
Mas los niños no saben,
ni tampoco las manos llueven como dicen;
así el hombre, cansado de estar sólo con sus sueños,
invoca los bolsillo que abandonan arena,
arena de flores,
para que un día decoren su semblante de muerto.
(Cernuda, Antología: 42-43)
lunes, 15 de septiembre de 2014
martes, 8 de octubre de 2013
AZUL NO
Ella me llamó desde lejos,
"nunca podía discutir contigo",
me dijo,
"siempre te ibas.
mi esposo no es así,
se me pega como cola-loca.
y me golpea".
"nunca creí en las discusiones",
dije, "no hay nada que discutir".
"estás equivocado", dijo ella, "deberías
tratar de comunicarte".
"comunicar es una palabra abusada, como
amor", le dije.
"¿pero no creés que dos personas pueden
amar?", preguntó.
"no si tratan de comunicarse",
le contesté.
"estás hablando como un cabrón",
dijo ella.
"estamos discutiendo",
dije.
"no", dijo ella, "estamos tratando de
comunicarnos".
"me tengo que ir", dije.
colgué y descolgué el teléfono.
me quedé mirándolo.
lo que ellas no entendían era que
a veces no hay nada que salvar
excepto la reivindicación personal del
propio punto de vista
y que eso era lo que iba a causar
ese flash blanco y cegador
uno de estos días.
Charles Bukowski
me dijo,
"siempre te ibas.
mi esposo no es así,
se me pega como cola-loca.
y me golpea".
"nunca creí en las discusiones",
dije, "no hay nada que discutir".
"estás equivocado", dijo ella, "deberías
tratar de comunicarte".
"comunicar es una palabra abusada, como
amor", le dije.
"¿pero no creés que dos personas pueden
amar?", preguntó.
"no si tratan de comunicarse",
le contesté.
"estás hablando como un cabrón",
dijo ella.
"estamos discutiendo",
dije.
"no", dijo ella, "estamos tratando de
comunicarnos".
"me tengo que ir", dije.
colgué y descolgué el teléfono.
me quedé mirándolo.
lo que ellas no entendían era que
a veces no hay nada que salvar
excepto la reivindicación personal del
propio punto de vista
y que eso era lo que iba a causar
ese flash blanco y cegador
uno de estos días.
Charles Bukowski
domingo, 1 de septiembre de 2013
jueves, 15 de agosto de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
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